Porque duele la cintura en el embarazo

Porque duele la cintura en el embarazo

Cómo aliviar el dolor de espalda durante el embarazo mientras duermes

Durante el embarazo, los ligamentos del cuerpo se ablandan de forma natural y se estiran para prepararse para el parto. Esto puede suponer una tensión en las articulaciones de la zona lumbar y la pelvis, lo que puede provocar dolor de espalda.    El peso adicional del útero y el aumento del tamaño de la cavidad lumbar también pueden agravar el problema.

Si el dolor de espalda persiste, cambia o se agudiza, acude a tu médico o matrona para que te aconseje. Es posible que te aconsejen que acudas a un fisioterapeuta. En cualquier caso, si el dolor de espalda se asocia a una pérdida de sangre por la vagina, acude urgentemente al médico.

Dolor de espalda intenso durante el embarazo

Las mujeres embarazadas pueden experimentar un dolor de espalda localizado en la zona lumbar o que se irradia hacia las nalgas, los muslos y las piernas, provocando o imitando los síntomas de la ciática. El dolor puede ser constante, empeorar con la actividad, interferir con el sueño y/o reducir el funcionamiento general. Aunque los síntomas suelen resolverse espontáneamente tras el parto, algunas afecciones pueden permanecer como trastornos crónicos. Las mujeres con problemas preexistentes en la zona lumbar suelen tener un mayor riesgo de desarrollar dolor de espalda relacionado con el embarazo.

Durante el embarazo, los cambios anatómicos y posturales naturales provocan desafíos mecánicos en el sistema musculoesquelético, especialmente en la parte inferior del cuerpo. El dolor de espalda y las molestias pélvicas suelen empezar entre el quinto y el séptimo mes de embarazo. Un pequeño porcentaje de mujeres puede experimentar dolor entre las 4 y las 16 semanas.1

Los síntomas de la ciática suelen producirse si una raíz nerviosa lumbar y/o sacra superior se ve afectada en la parte inferior de la columna vertebral debido a una hernia discal lumbar, una espondilolistesis, un trastorno de la articulación facetaria o un esguince o espasmo muscular.

Dolor lumbar al principio del embarazo 6 semanas

Más del 60 por ciento de las mujeres embarazadas tienen dolor lumbar, gracias al crecimiento del útero y/o a los cambios hormonales. Los ejercicios como el entrenamiento con pesas, los estiramientos, la natación, los paseos y las inclinaciones pélvicas pueden ser útiles. Trabajar la postura, el calor o el frío y el masaje prenatal también pueden aliviar el dolor. Llama a tu médico si el dolor persiste o es intenso o si tienes otros síntomas, como fiebre o sangrado vaginal.

Es posible que tengas dolor de espalda al principio del embarazo, pero suele empezar durante la segunda mitad del mismo y puede empeorar a medida que avanza el embarazo. Puede persistir después de la llegada del bebé, pero el dolor de espalda posparto suele desaparecer en unos meses.

Puedes sentir el dolor pélvico posterior como un dolor profundo en uno o ambos lados de las nalgas o en la parte posterior de los muslos. Puede desencadenarse al caminar, subir escaleras, entrar y salir de la bañera o de una silla baja, darse la vuelta en la cama o girar y levantar objetos.

Ciertas posiciones pueden empeorar el dolor pélvico posterior, por ejemplo, cuando estás sentada en una silla e inclinada hacia delante en un escritorio o doblada por la cintura. Las mujeres con dolor pélvico posterior también son más propensas a tener dolor sobre el hueso púbico.

Dolor lumbar al principio del embarazo 2 semanas

Aumento de las hormonas – Las hormonas liberadas durante el embarazo permiten que los ligamentos de la zona pélvica se ablanden y las articulaciones se aflojen en preparación para el proceso de parto. Este cambio puede afectar al apoyo que normalmente experimenta tu espalda.

El diagnóstico del dolor de espalda durante el embarazo se basa en una revisión del historial médico de la paciente, una exploración física y posiblemente una resonancia magnética, para descartar una hernia discal. No se realizarán radiografías ni TAC porque estos procedimientos utilizan radiación.

Vigile su postura cuando esté sentado. Estar sentado todo el día en una silla es lo que más carga a la columna vertebral. En casa y en el trabajo, asegúrate de que las sillas que más utilizas ofrecen un buen apoyo, preferiblemente con el respaldo recto, los brazos y un cojín firme. Utiliza un reposapiés para elevar ligeramente los pies y no cruces las piernas. Eso puede hacer que tu pelvis se incline hacia delante, agravando esos músculos de la espalda tensos.

Haz descansos. Camina o ponte de pie y estírate al menos una vez cada hora. Estar sentado demasiado tiempo puede hacer que te duela aún más la espalda. Intenta tampoco estar demasiado tiempo de pie. Si trabajas de pie, intenta colocar un pie en un taburete bajo para aliviar la presión de la parte baja de la espalda.

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